
Necesito un espacio,
mi espacio,
grande, muy grande,
donde pueda instalar un perchero de modista,
y en él poder colgar todos mis recuerdos.
Mis balbuceos en el vientre de mi madre,
mi primer llanto, mi primer beso,
mi primeros pasos, mis primeras caídas,
mi primer abrazo, mi primer desabrazo.
Colgaré mis primeros pensamientos de niña,
colgaré aquella muñeca de cartón,
de ojos azules y largas trenzas,
mi primera cartilla, con letras emborronadas
con mis primeras frases de amor,
(la M con la A mamá),
una flor,
un lazo, de color rosa y otro morado,
un tutú, con mis zapatillas de baile,
una cara de payaso, con su nariz colorada,
una pluma de paloma,
el gorgoteo o el trino de un jilguero.
El maullido de mi gato,
los ladridos de mi Litri,
la sonrisa de mi Laica,
la nobleza de Safor.
Mis primeros tacones,
los lazos de mis trenzas,
mi pelo al aire,
el primer carmín en mis labios,
tu primer beso,
el mandil de mi abuela,
el reloj de cadena de mi abuelo,
el perfume de mi madre,
la ausencia de mi padre,
el roce suave de mi hermana.
Colgaré los días alegres de mi vida,
para que sólo tú lo descubras
en el fondo de mi armario
y puedas vestirte como se visten las hadas, en sus días más rosas.
mi espacio,
grande, muy grande,
donde pueda instalar un perchero de modista,
y en él poder colgar todos mis recuerdos.
Mis balbuceos en el vientre de mi madre,
mi primer llanto, mi primer beso,
mi primeros pasos, mis primeras caídas,
mi primer abrazo, mi primer desabrazo.
Colgaré mis primeros pensamientos de niña,
colgaré aquella muñeca de cartón,
de ojos azules y largas trenzas,
mi primera cartilla, con letras emborronadas
con mis primeras frases de amor,
(la M con la A mamá),
una flor,
un lazo, de color rosa y otro morado,
un tutú, con mis zapatillas de baile,
una cara de payaso, con su nariz colorada,
una pluma de paloma,
el gorgoteo o el trino de un jilguero.
El maullido de mi gato,
los ladridos de mi Litri,
la sonrisa de mi Laica,
la nobleza de Safor.
Mis primeros tacones,
los lazos de mis trenzas,
mi pelo al aire,
el primer carmín en mis labios,
tu primer beso,
el mandil de mi abuela,
el reloj de cadena de mi abuelo,
el perfume de mi madre,
la ausencia de mi padre,
el roce suave de mi hermana.
Colgaré los días alegres de mi vida,
para que sólo tú lo descubras
en el fondo de mi armario
y puedas vestirte como se visten las hadas, en sus días más rosas.



