jueves, 24 de junio de 2010

PIEDRAGRANDE Y PIEDRACHICA




-Oye, Piedrachica, ¿no tenías otro sitio donde ir a estrellarte? ¿tenías que darme en el mismo centro pedril? ya me has tocado la moral, no sé como os las arregláis todos para chocar conmigo, estoy empezando a pensar que de tanto formar parte del paisaje nadie me ve y claro, con mi tamaño es un poco preocupante... Eh! que estoy hablando contigo ¿me estás oyendo?
-Pues claro, lo que pasa es que tu ombligo pedril es tan duro que estoy recogiendo todas las astillas que se me han desprendido del choque. Por si no te has dado cuenta con mi tamaño no me puedo permitir desprenderme de ninguna de mis capas y si te pararas a pensar te darías cuenta de que por mi misma, no puedo moverme, soy más o menos como tú pero en pequeño.
- ¿se puede saber dónde se supone que ibas tan deprisa? ¿Acaso te han contagiado los humanos sus modales? sí, ya sabes, nunca están demasiado tiempo en ningún sitio, pies chicos o pies grandes es igual. Es cierto que algunos van más despacio pero llevan una vara con la que te atizan.
-Te lo voy a explicar... es muy sencillo. Yo soy pequeña ¿no? bueno, pues tanto a los pies andantes pequeños como a los pies andantes grandes les encanta dar patadas a todo lo que se les pone por delante y claro, es más fácil darle a una piedra chica que a una piedra grande y si no fuera porque a veces se pasan... por que no sé si tú sabrás que corro el riesgo de desaparecer, me puedo desintegrar, una patada mal dada y ¡plaf! ¡rapaplaf!.
-Eso nunca me pasará a mí, yo soy una piedra de origen noble, vengo de la gran montaña, soy blanca y suave, estoy aquí para que todos admiren mi belleza, he sido cubierta con un manto ya en el suelo y cuando me lo han quitado, a mi alrededor había muchos pies andantes y música y risas y me tocaban todos para comprobar mi suavidad, Estoy en un lugar preferente y desde aquí lo veo todo y todos me ven a mí.
-Ya se nota que no estás mucho tiempo por aquí, ya verás, ya verás... Ahí, quietecita, te lo vas a pasar pipa, yo prefiero volar, por mi tamaño puedo ir a cualquier sitio y cuando me dan pataditas puedo conocer a otras compañeras o volver a ver algunas piedrolas que hace una eternidad que no veo, he viajado mucho, he estado hasta en el mar.
-Eh! ¿Qué se supone que es eso? Si no está lloviendo... ¿quién me moja? ¡Por favor, que alguien me seque, puedo constiparme!. Y mi brillo faraónico desaparecerá... ¡ayuda, a mí, que me ahogo!
-No te preocupes y no seas tan escandalosa, un poco de agua no le puede hacer daño a nadie, es tu bautismo de piedra plebeya, ¿recuerdas? estamos en un parque rodeados de jardines y todas las mañanas los riegan.
- ¿Qué se supone que es esto? ¿Qué es esto? ¡Pero qué pasa aquí! unos pies andantes grandes se sientan encima de mi... ¿pero qué estás haciendo? Piedrachica ¿estás ahí?
-Sigo aquí, un poco enterradilla pero sobreviviré, ese Piesgrandes se está atando eso que le cuelga de sus cansados pies, por su aspecto yo diría que es un poco mayor.
- ¿Ahora qué se supone que esta haciendo?
- Se dobla por la mitad, o sea, se sienta. ¿No me irás a decir que nunca se han sentado en tu ombligo pedril?
-¡Pues claro que no! esto es un insulto en mi montaña no hay Piesandantes, ni chicos ni grandes.
- Ay, ay, ay.
-¿Por qué te quejas tú ahora? No te estarás desintegrando... ¡ni se te ocurra! aquí no me dejes sola, no entiendo nada de lo que pasa, estoy hecha un lío, primero tú te estrellas, muy cortésmente, conmigo, como si fuera la cosa más normal de nuestro entorno, luego me mojan, unos pies enormes andantes se ata sus cordones en mi ombligo pedril y no contento con eso se dobla por la mitad y se sienta encima de mí, y por último tú sueltas unos ays que se le meten a una hasta lo más profundo de mi materia inorgánica. O sea O2.
- Muchas gracias por preocuparte por mí, eres muy amable.
- Mi nobleza me obliga.
- Lo que me pasa es que me está empujando con el bastón que lleva, no sé si tendré que despedirme antes de conocernos bien, mira, no empieces a protestar otra vez, te estoy viendo venir... este vejete está fumando y sí, sí, te está ensuciando tu blancura, ya, ya sé que eres de origen noble pero anda, díselo al vejete.
- protesto, ¡quiero protestar!
- ¡protesta! De lo que te va a servir... espera, espera que lleguen los del botellón, o las palomas, las hormigas, los pájaros... sí, todos los que se pueden mover sin necesidad de que los empujen, se comen todo lo que dejan por ahí y a ver si le echas imaginación al asunto ¡Sí! justo lo que estás pensando, se subirán por encima de ti y te picotearan por tu fino y delicado linaje de piedra noble.
- Entonces tendré que esperar aquí una nueva era, tengo todo el tiempo a mi favor, al fin y al cabo soy muy afortunada, en este lugar puedo adquirir cultura, observaré todo lo que pasa a mi alrededor, cuando sea lo suficientemente pequeña para que algún pies andantes pueda darme un empujón viajaré y quizás pueda llegar hasta el mar. Sabes, tengo que contarte un pequeño secreto... cuando estaba allá, en mi montaña, podía ver a lo lejos el mar y sentía una gran envidia de las piedras chicas que podían estar tocando sus frescas aguas, desde aquí estoy más cerca de conseguir mi sueño.
- Me alegro mucho por ti. Esto es el primer pasó para conseguir tu sueño, el mío es seguir por mucho tiempo viajando y conociendo nuevas piedrotas aunque sean piedras nobles. Me parece que me despido, por ahora, por ahí vienen muchos pies andantes y esta vez son pequeños, adiós ¡Nos vemos!
-Adiós ¡Vuelve pronto!
De la Safor

martes, 15 de junio de 2010

EN LA BIBLIOTECA DE TORRENT







Homenaje a Miguel Hernández en su centenario.


Nuestro gran poeta Alicantino, nacido en Orihuela.


Ayer, la escuela de adultos de Torrent, le rindió un emotivo homenaje en el que se leyeron, en distintos idiomas, algunos de sus poemas.


NANAS DE LA CEBOLLA
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches. Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre su cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos y de mi amor.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca coloreado.
¡cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño;
nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
Al octavo mes ríes
Con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescente.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma,
sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
de Miguel Hernández


viernes, 4 de junio de 2010

SITGES (BARCELONA)

Foto: Alberto Estévez/EFE


¿Qué está pasando? Políticos, empresarios e intelectuales ¿qué puntos de vista comparten?

¿Cuál es el misterio? ¿Por qué tanto secretismo?


Estas reuniones tuvieron sus comienzos por el año 1954 en Holanda, desde entonces, se vienen

celebrando dentro del mayor de los ocultismos

Y yo, simplemente, me pregunto ¿qué se cocina estos días en Sitges?