jueves, 1 de diciembre de 2016

"No es el dueño quien debe sentirse honrado por la casa, sino la casa por su dueño" (Cicerón)

                               
                                            La muerta enamorada de Théophile gautier 


                                           

                                                   Se quiebra la noche: 
Se quiebra la noche, en tantos y tantos lugares.
La esperanza de las gentes humildes se agrieta,
no callan las armas, es un planeta muerto de palabras.
Ya no queda tierra para enterrar a los muertos
Ya no quedan lágrimas, solo queda rabia.
De madrugada y cansada de tanta crueldad innecesaria,
de tantas noticias de muerte,
me dispongo a dormir. Sé que hoy, como tantos días, 
la maldad no duerme, está en vela, camina descalza.
“No perdono a la muerte enamorada”*.
no perdono a la mano capaz de tanta crueldad innecesaria,
esas manos, que amparándose en dioses, revientan al hombre,
no perdono al que derrama mi sangre, obligándome a entender sus razones.
Hoy, la noche se avergonzó, se envolvió en sus tinieblas, y se fue, 
nos dejó la maldad a los hombres, 
se mofó de nosotros y entre risas, nos regaló un nuevo día
lleno de luz, lleno de muerte, de lagrimas, de vergüenza, 
(donde las palabras escritas estaban muertas)*.
Y duele, duele cuando solo veo palabras, enfundadas en armas.
Hoy la noche camina descalza.
De la Safor.

*no perdono a la muerte enamorada.
Miguel Hernández.