sábado, 8 de febrero de 2014

¿Por qué debo ser educado como los griegos? ¿Por qué no puedo ser simplemente un macedonio? (El hijo del sueño)




                                   Imagen de Internet




Un día de estos
he de sentarme
y he de escribir tu nombre
sin rabia, con indiferencia,
solo un nombre, el tuyo.

Quiero olvidarte,
solo quiero recordar tu nombre,

qué importa el pasado,
qué importan unas palabras no escritas.

¿Acaso el viento que ruge
reprocha a la dulce brisa
la dulzura que acaricia?    



De la Safor

viernes, 7 de febrero de 2014

Si de mi mal no os holgáis, escuchar mis quejas santas. (Verso de Don Quijote)


    Imagen  de Ato Togo





Ya estoy preparado, fueron tus palabras. Vámonos.
Pero no corras, tenemos tanto tiempo....
Cariño, el tiempo no existe. Fue inventado.
Lo inventó un ave envidiosa de nuestra felicidad.
¿Acaso no lo recuerdas?
Fue un día. Paseábamos por un sendero recubierto de helechos,
mientras las aguas del rio serpenteaban por las montañas.

Tus pasos se unieron a los míos,
nos miramos y reconocimos nuestros nombres.
Pesaban tanto en nuestras mochilas
que revoloteaban a nuestro alrededor,
los trasportaba el viento.

Quise coger mi nombre, no  pude y cogí el tuyo.
Y un ave parlanchina y envidiosa  susurro en tu oído:
Yo soy el tiempo, el tiempo que no tienes,
el tiempo que se fue.

No corras, amor, no corras, no existe el tiempo,
detén tus pasos junto a los míos para emprender el camino.
De la Safor: