¿Por qué debo ser educado como los griegos? ¿Por qué no puedo ser simplemente un macedonio? (El hijo del sueño)




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Un día de estos
he de sentarme
y he de escribir tu nombre
sin rabia, con indiferencia,
solo un nombre, el tuyo.

Quiero olvidarte,
solo quiero recordar tu nombre,

qué importa el pasado,
qué importan unas palabras no escritas.

¿Acaso el viento que ruge
reprocha a la dulce brisa
la dulzura que acaricia?    



De la Safor

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