
24 de Diciembre de 2011
Hoy, después de un tiempo de prudente espera, con una copa en la mano decido escribirte.
Quizás sea porque es navidad. En estas fechas todo nos parece distinto, otro color, otra alegría otra forma de ver la vida.
Te añoro amor. Mi fuego se alimenta de tu ausencia. Sé que nunca leerás estas líneas emborronadas con mis lágrimas, nunca sabrás el beso que puse en ellas, el nudo que no pudo deshacer mi garganta.
En la intimidad de mis pensamientos, cuando las sombras me rodean, mi mente se pierde en tu silencio, en tu sonrisa, acariciando mi mirada. Mis manos rozan tu sombra buscando los suaves pliegues de tu piel.
Mis pensamientos te abrazan añorando tus besos. Esos que quizás nunca me diste pero con los que siempre soñé.
Amor, mañana cuando vuelva a salir el sol y con la copa vacía seguiré extrañándote.
No importa que estas letras escritas en un momento de desvelo nunca lleguen a tus manos.
Tengo toda la eternidad para seguir amándote,
Y quizás algún día tus manos entrelacen una sonrisa en mi mirada.
Sin poder amarte más de lo que te amo, no me despido solo abro mi mano
Emborronando con mis lágrimas tu olvido.