Hay almohadas de pluma, hay almohadas de siesta: Mario benedetti




                                 
                                   Imagen de Internet


He tenido un sueño.
Soñé que estaba dormida en una tierra lejana.

Cuando todos abrían sus ojos yo los cerraba.
Estaba soñando,
en la distancia tañían campanas,
entre humillaciones, vergüenzas y llantos,
inclinada su cabeza, sobre una pila de mármol bautizan a la niña.

Su nombre es libertad.
El hombre que la parió, sin ovarios y sin culpa,
partió, robándole un beso, un abrazo una caricia,
un bostezo a la niña.


Una mano meciéndola está en su cuna,
A la nana nanita no la despiertes, 
a la nana nanita, mi niña duerme.


Sueña, está soñando,
chitón, no la despiertes,
la libertad está soñando.
Soñando su libertad.

Desperté, solo fue un sueño,
qué importancia puede tener
que en un lejano lugar 
una niña esté en su cuna,
que le hayan robado un beso, un abrazo, una caricia
y el derecho a una sonrisa.
La libertad está durmiendo.
Dejad que sueñe en su cuna.

De la Safor  




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